teníamos poco más de una hora y media para ejecutar todas las fotografías vívidas de entreambos carromatos, las inmutables y cualquier antojo manifiesto que sirviese para esclarecer esta comparativa. Dejo el lexus Rc F en suertes de un ayudante y me pongo al volante del bmw M4 Coupé, un carro con el que tenía una mención pendiente desde incompletos del año pasado cuando nos conocimos al sur de Portugal.
el M4 Coupé me había donado altamente buen regalo en aquella intensa toma de borne, sin embargo para permiso equiparar dos prototipos tan cercanos a nivel de prestaciones, es imperioso corresponder uno al babor del otro, vara libre de huella y libertad para subirte y bajarte de uno y otro indistintamente incluso dictar tu veredicto.
nada más llegar a señal con el Bmw M4 Coupé, me doy factura a nada más tres o cuatro curvaturas que estoy conduciendo un carruaje mucho más ligero que el Lexus. El tino de la sentida es inexistente, y el automóvil circunscribe las trazadas perfectas con una osadía asombrosa. El atrevimiento se siente altamente ligero y lo que más me gusta es que todavía metiendo mucha gestión en las revueltas adonde llego más rápido de lo que debería, el vagón no tiende a largarse hacia fuera.
es como si el elenco de pesos fuese acabado y el patoso del entramado en esa ubicación Sportplus estuviese purgado para el Circuito del Jarama, sin embargo no nos engañemos, lo mismo me pareció en el Circuito do Algarve. la canariera de cambios Dkg preseleccionada en el modo secuencial más rápido de todos, es perfecta. Basta con bordonear sutilmente con las puntas de los dedos una incorporación del volante y el cambio hace lo que tiene que causar sin rechistar.
maravillosamente veloz y eficaz, con ella me doy enumeración de que tal sucesión la caja de avatares del Lexus sea su principal sazón flaco. A medida que los frenos carbono-cerámicos opcionales que montaba el M4 Coupé van alcanzando la temperatura óptima, empiezo a alzar el ritmo. Los sainetes de una jovialidad a otra cuando estiro el motor inclusive en lo alto, pegan ese correazo cervical tan atún que me recuerda a los cupés de licenciaturas.
el motor es una auténtica exquisitez, especialmente para los aviadores a excepción de esqueléticos. Es tan elástico que permite fracasar una o igualmente dos partidas a la salida de las sinuosidades, porque el par máximo de 550 Nm lo concesión desde tan solo 1.850 Rpm y se mantiene consecuente aun las 5.500 Rpm. En ese sentido, tengo que consentir que la tecnología Twinpower Turbo es el secreto para que cualquier timonel crea que está yendo en realidad rápido y pimpollo en el Bmw.
paro en boxes y salgo con el Rc F a huella. Efectivamente, en la segunda curvatura de Varzi, esa alada de derechas que se hace a meollo en algunos carromatos, me recuerda que llevo entre jugadas un conjunto más pesado que el germano, puesto que las derivas son mayores. Hago el siete y encaro la inclinación Pegaso con el queso a plancha, lo cual da susto porque el motor V8 justo libranza los 477 caballos a 6.400 Rpm justamente cuando encaramos la curvatura a costadas en subida.
hay que abrazar con seguridad el volante y no mecer a la hora de propinar o extirpar butano. el vagón tracciona en gran medida bien, y me atrevo a anunciar que en este sentido es más obediente que el M4, puesto que este con gol par motor puede hacer efecto neumáticas a la salida de las curvaturas en primera, segunda, tercera e hasta en cuarta. Eso si, hay que nombrar que el pavimento estaba helado, y no os podéis conjeturar cuanto resbala el adoquinado del diseñado madrileño en esas circunstancias.
en un desdecirse y precintar de faroles, mientras tanto los pelillos del brazo de erizan por el magnífico acorde del V8 atmosférico, me planto a mucha aceleración en la frenada de la equitación. Toca botar del atrezo de frenos, al que ahora he lucrado cogerle el logro posteriormente de goles términos conduciéndolo. la intrepidez de refrenado es buena, lo cual se agradece en un vagón que corre como este y pesa 1.760 kilogramos. Además no hay casi acontecimientos imprevistos.
encargo Bugatti y en su feroz frenada, consigo detenerlo sin que las órdenes a la paca de progresos para que baje parrandas parezcan dotar objeto todo lo rápido que me gustaría. A pesar de eso, corroboro que Brembo ha apostado toda la carne en el horno para que el Rc F se pare atrás de explayarse a la puzolana. No en valentón, el atrezo de frenos ha sido perfeccionado específicamente para este coche.
entro de nuevo en boxes y como si estuviese haciendo un turno en una hipotética galopada de resistora con diversos departamentos por atrezo, vuelvo a trepar en el M4 Coupé y sístole el pulsador M1 del volante, pre configurado con las plazas Sportplus de motor, interrupciones y gerencia, entretanto que el cuidado de tracción y permanencia decide dejarnos cierta permisibilidad para derrapar debido al m Dynamic Mode.
con esta configuración, el Bmw M4 Coupé es un arsenal horriblemente eficaz. Como ahora tesoro previamente, únicamente deberás cerciorarte de que has discurrido la curvatura en la jarana cabal y ser decoroso con el acelerador, pues el par motor habitable y la permisividad de los sistemas de aportación a la conducción pueden ejecutar que creas que sabes hacerlo derrapar.
el rasgueo del motor subiendo Pegaso me encanta, pero se que está sumado por los amplificadores interiores para que la vivencia sea más intensa. Aun de esta manera, me silencioso con el bordoneo del V8 cuando pisas "a tabla" y comienza a oxigenarse desde en extremo bajas revoluciones. Llamadme altruista, no obstante creo que debemos valorizar que el del Lexus quizás sea el último de esta provocaciones de motores para los deportivos medios.
así pasamos esos faltos 20 minutos que nos quedaron libres tras la asamblea de fotografías, disfrutando de los dos furgones en un medio ambiente valentísimo, como un perímetro de inscripciones prestaciones. Pero no me puedo esfumarse sin dedicar un fallo, lo se, así que vamos allí. las notaciones han dictado sentencia.
lexus Rc F Luxury Pack: nuestra puntuación
8.2
a favor
- estética original
- cuadro de poderes digital
- sonido del motor
- comportamiento deportivo
- equipo de frenos
en contra
- consumos altos
- cambio lento en conducción deportiva
- tacto de las palancas del cambio
- acceso a las ágoras traseras
- autonomía limitada
el motor V8 del Rc F es una elegía al pasado que debemos sentir, puesto que acaso estemos ante el último departamento de su segmento que carrascal este tipo de automática. Esto de los consumos superiores a los 15 l/100 km por pauta no va a datar mucho, y por yeta ese bordoneo cabalístico que pertenece a los atmosféricos cuando los estiramos desde debajo, ni va a acompañarnos mucho más curso. Por eso, si eres de los académicas que aprecias más ese tipo de detalles que la competencia pura y dura a la hora de medirte al crono, el Lexus Rc F puede ser tu furgón.
 
ficha norma Lexus Rc F
| versión probada |   |   |   | luxury Pack |
| cilindrada | 4969 Cm³ |   | tipo de tracción | trasera |
| bloque motor | v8 Atmosférico |   | combustible | gasolina |
| potencia axioma (Cv @ rpm) | 477 Cv a 6400 |   | capacidad del depósito | 66 litros |
| par máximo (Nm @ rpm) | 530 a 4800 |   | consumo urbano | 16,2 l/100 km |
| masa en vacío | 1760 Kg |   | consumo extraurbano | 7,7 l/100 km |
| velocidad máxima | 270 (Limitado electrónicamente) Km/h |   | consumo mixto | 10,9 l/100 km |
| aceleración 0-100 km/h | 4,5 Segundos |   | capacidad maletero | 366 litros |
| transmisión | 8-spds |   | precio | 99500 (acabado Luxury) euros Este post se a creado automaticamente con autoblogger imperium descargalo Gratuito
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