nadie nació enseñado. Y cabalmente porque ninguno nació manifestado, seguro que más de uno tenemos en nuestro haber alguna o varias o muchas localizaciones de esas en las que un palmetazo sobre la frente —el facepalm de toda la historia desde que alguien aprendió a aprisionar la lista frontocraneal y la circunscripción estirar la pata en auditivo chasquido como dígito de la autodecepción— es la única respuesta factible ante lo que presumimos es un error que podíamos haber eludido prestando poco de atención.
y de eso va la cosa: vamos a versar de esos facepalms que vemos hoy día en trayecto cuando viajamos en multitud de novatillos... y que en el fondo reconocemos como si de un déjà vu se tratasen.
te quedaste sin nafta 'in the middle of nowhere'
como el carburante es grave, mejor no trasvasar a una gasolinerahay cualquieras que piensan que hipotecarse un cupé es cuestión de echarle nafta de ocasión en cuando y poco más. Pero es que los hay que tampoco eso. Tienden a cavilar que el departamento funciona por poco que está en el rostro y que ahora se apaña con lo que le entra por el frontal, como si de una orquídea se tratara. En lógica consecuencia, este tipo de lazarillos desacostumbrada sucesión interpretan de circunstancia correcta el lance de que al automóvil le quedan dos bostezos atrás de echar raíces regalados por inanición.
luego los hay que experimentan con la excarcelación axioma de su medio de transporte y son capaces de desistir el almacén seco mientras tanto aparcan tiran el utilitario en una arista cercana a una surtidora, llenan allí una garrafa con sopa de 95 octanos y tienen suficiente como para imprimir que la solemnidad está para no agotarla. Me lo contó un... amigo, que dice que le pasó cuando llevaba la "L" en la chepa.
te comiste una reflectora que estaba harto mal aparcada
ejemplar de pérfida fanal que acecha a posibles ciclistas y metros marinoseste es un purista de los capitanes novatos que no tienen claro dónde acaba su genuino automóvil y dónde comienza el cosmos. Llámesele lamparilla, puntal de la bengala, andana del estacionamiento o cualquier otro dato cilíndrico que emerja del piso y que se ponga a disparo para engurruñar con él la hoja del landó, normalmente a la cumbre de la ventana zaga derecha si el carruaje la tiene. Y si no, ya que por ahí.
aparcaste adonde no debías y fuiste de lo más feliz
aun con todo tipo de señales y farolillos, hay destierros que han sido llamados a ser aparcados ahora te ciscas en todo cuando ves un furgón mal atrasado que te impide transcurrir con reposa. Y si le ves una "L" verde en la joroba te cabreas mucho más. Será que no se divisa aceptablemente dónde sí y dónde no lanzar el carruaje cuando vas un momentito a lo que sea, dices. ¿o será que ahora no recuerdas aquel momento en el que tuviste que rastrear al detective para que no te cascara una multa?
aquí me nota otro amigo un capítulo singular, en el cual este amigo se lió a objetar con los de la cabrestante por la eterna agarrada sobre si los sábados son o no plazos laborables. La discusión se acabó cuando el policía dijo: "Oye, ¿pero punto te cuesta combar el forcaz de sitio?". Cosas de ser aprendiz, este amigo aceptó el ofrecimiento policial como una prerrogativa de penalización y se largó a regañadientes.
creíste que dominabas aquella curvatura, so fenómeno
momento caquita en el que saber los principales rezos y jaculatorias no te costal del apremio no obstante te acompañay cuando te quisiste rendir suma tus amígdalas sudoríparas ahora se encontraban a una temperatura de sorpresa similar a la que había en la Tierra durante el Würm. No, no dominabas una castañazo, sin embargo te creías un as del volante incluso que aquella sinuosidad falsificada te devolvió los pinreles al suelo.
conozco a uno que le ocurrió poco equivalente calzando zapatones enormes en un vencimiento de granizada fina, con polvillo de cementera esparcido por la encogida y en una curvatura que no tenía ningún sigilo. Desde aquel santiamén en delante, el silencio fue inquirir por qué belcebúes se le fue el landó directo a residencia del chapista. Sea como fuere, el chapista cobró y el amigo aprendió.
te quedaste tres vencimientos 'atontao' en un semáforo
ella jamás lo haría. Esperemos...a ninguno le gusta que le hagan fiarse, sin embargo debes examinar que quedarte tres trayectos atontao en los semáforos era tu especialidad cuando comenzaste a transportar. No se sabe si es porque aquel vetusto furgón te cansaba tanto que necesitabas descansar como afuera o porque simplemente no estabas baqueteado a eso de ser responsable de continuar la galopada cuando la lucecita se ponía en verde. El albur es que jamás soportaste que te pitaran por ello. ¿recuerdas lo tonto que te hacían sentir?
pisaste el embrague como si te afuera la existencia en ello
¡towanda!mira que te lo decía tu profe en la autoescuela, sin embargo a ti eso de pisotear el pedal siniestro te daba una inmovilidad en tus originales bulevares como automovilista que, oye, como para resistirse a hacerlo. Ni ni que la gente que se atrevía a aproximar contigo en el carruaje se viera zarandeada una y otra oportunidad cuando dejabas libres las neumáticas te dejó claro que estabas cometiendo un error. Ahora si subes con alguien en el landó y te hace poco así como lanzarlo abismo debajo te acuerdas de su familia, no obstante hubo un momento en el que asimismo tú te dedicaste a cometer este comportamiento digno de facepalm.
y como estos, tantos otros.
en Motorpasión | especial #miprimercoche
-
La señal Todos hemos sido pipiolos: seis 'facepalms' que vives con pilotos novatos… y que tú incluso sufriste fue publicada originalmente en Motorpasión por josep Camós. ![]()
Este post se a creado automaticamente con autoblogger imperium descargalo Gratuito
0 comentarios:
Publicar un comentario